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martes, 14 de junio de 2011

TENDERETE II Mercadillo de autoedición gráfica y sonora por excelencia

Empujados por convicciones artísticas, con el objeto de la agitación y el intercambio cultural, y alejados del sistema mercantil oficial, el colectivo Vendo Oro, Unión Sonográfica del Este, organiza las jornadas Tenderete II, en l´Escola del Cabanyal, los días 16, 17 y 18 de junio.



Durante esos días podremos disfrutar de un mecadillo, punto de encuentro entre diferentes editoriales y sellos discográficos que actúan al margen del mercado empresarial y que trabajan mediante la autoedición de sus propias creaciones: discos, camisetas, pósters, serigrafías, libros, fanzines, cintas magnetofónicas, o cómics, ente otras muchas cosas. Además se han programado conferencias y mesas redondas en las que se explicarán y discutirán temas relacionados con la autoedición.

Se contará también, para el cierre de cada jornada, con la colaboración y actuaciones de varios músicos de valencia:

Tumba Swing, monobanda de grasa y azufre, capitaneada, tripulada, y cagada por Rogelio, cantante de Tracahombres y una de esas personas que se pasan de activas por la gracia de Dios. Ilustra, tatúa, canta, toca, vive y hace, sobretodo hace, lo que sea, un señor artista de los pies a la cabeza.

Viva Trampolino! Nick Perry, otro de esos hombres hiperactivos, este por lo menos en cuanto a la música se refiere. Primer concierto como Viva Trampolino!. Ha tocado en multitud de bandas. Este es su proyecto en solitario. Improvisaciones que fluctuan entre la psicodelia, el blues de subsuelo, el rock ambiental, o el country más raruno. Post Waits diría yo.

Cuneta, formado por Alba Murcia y Vicent Pelechano. Experimentación sonora al servicio de una autopista de muchas direcciones y sentidos. Organillos reciclados, melodías cíclicas, pasajes hablados, ruidos sampleados, instrumentos de juguete… todo lo necesario para salirse de la carretera y acabar en la cuneta.

Cuello, proyecto de José Guerrero, y lo que supongo que podemos llamar una continuación de sus creaciones experimentales y que en otra época se enmarcaban dentro de su proyecto Rastrejo. Para quien no lo sepa guitarrista y cantante de Betunizer. Un tío que cuando vosotros todavía estabais levantándole la falda a las chicas ya escuchaba música de la hostia. Un adelantado en eso de tener buen gusto y los pies en el suelo.

Pero cómo os digo esto sólo es la parte musical. Habrá mucho más. Aquí tenéis la programación.
16, 17 y 18 de junio en L'Escola del Cabanyal, c/ progreso 159

Jueves 16:

18.30h - presentación de TENDERETE II a cargo del colectivo Vendo Oro, unión sonográfica del este
19h - conferencia Edición: periferias y formas legales a cargo de Susana Catalá (Abogada experta en Derechos de Autor y Nuevas Tecnologías de la Información) y Vicente Ferrer (editor de Media Vaca)
20h - mesa redonda: Autoedición, por y para qué a cargo de Ferran Esteve (Gagarín) Juanjo Oller (Milimbo), Don Rogelio J. (Discos Calamidad) y Eduard (Trabuc Records). Modera: Martin López (Ediciones Valientes)

Viernes 17:
17h a 23h - Mercadillo
22h - Concierto de Cuneta y Cuello

Sábado 18:
17h a 24h - Mercadillo
22h - Concierto de Tumba Swing y Viva Trampolino!
23h - sorteo canasta autoeditada

Los participantes (confirmados) para esta nueva edición de TENDERETE son:

6 sueños - http://6dreams.tumblr.com/
ARGH! - www.arghcomic.com/
Anthropoghagic Tapes Distro
Bólido de Fuego, distro zine - www.bolidodefuego.blogspot.com/
Bostezo - http://www.revistabostezo.com/
Burka For Everybody - www.burkaforeverybody.com
Cachete Jack - http://www.cachetejack.com/
Cada Vez Peor / Lavakeri
Chilena Comando
Condón - www.revistacondon.blogspot.com
Discos Buen Pony - www.myspace.com/discosbuenpony
Discos Calamidad - discoscalamidad.blogspot.com
Disundead Records - disundeadrecords.blogspot.com
Ediciones Valientes - www.graficavaliente.blogspot.com/
El Fresquito - elfresquitofanzine.blogspot.com
Gagarín - http://ferranesteve.blogspot.com/
Hellodesing - http://www.hellodesign.es/
Mujeres y Copas - http://vivarumania.blogspot.com/
La 13/14 fanzine - www.la1314fanzine.com
La Costa Este - http://estudiocdesign.blogspot.com/
Luis Demano - www.tiendaluisdemano.blogspot.com/
Malatesta Records - http://www.malatestarecords.sustentarq.es/
Milimbo - www.milimbo.com/
Petit Comite del Terror - http://petitcomitedelterror.blogspot.com/
Plon - http://popoyplon.blogspot.com/
Pusilánime - http://coleccionpusilanime.blogspot.com/
Román Ramón - www.romanramon.blogspot.com
Short Journal - www.pocketmagazine.es
Slaughterhouse books - www.slaughterhouse.es
Tigre Enorme - tigreenorme.blogspot.com/
Trineo Ediciones - http://trineo.net/
Todo Lo Bueno Ediciones - www.todolobueno.bandcamp.com/
Trabuc Records - www.nodo50.org/trabucrecords
Tumba Swing - tumbaswing.blogspot.com
Usted - www.estebanhernandez.net/fanzine-usted/
Una Fanzine


Y muchos más aun por confirmar...

Más información en http://tenderetevalencia.blogspot.com/


Mejor menú no puede haber. Preparen algo de dinero y gástenlo por una vez en algo que no sea funesto para su salud. Y cómo ellos mismos dicen, preparen la toalla, el bañador y las carteras porque nos vemos en la playa con Tenderete II. Así será. Que no paren las máquinas.



Sigilo Nipples

domingo, 12 de junio de 2011

Crónica: El Primavera Sound y la difícil tarea de explicar lo que pasó

MIÉRCOLES: La organización, las ideas, y la decepción

Primer día de festival para Prozac. La organización de este año nos obliga a comprar mediante el uso de la tarjeta electrónica del festival, previa vinculación con la propia tarjeta de crédito o débito, con todas las suspicacias que esta medida puede levantar, y que comienza a verse desarticulada en su primer día de funcionamiento. Sin duda la peor idea que ha tenido la organización en todas las ediciones del festival.

Todo esto sumado a la brillante idea de poner a un grupo como Echo and the bunnymen el miércoles, en un recinto de aforo limitado. Los desastres se suceden. Para que la aventura sea mayor, un sólo váter para miles de personas nos obliga a buscar solución en unos arbustos del exterior, y a la vuelta, cómo el aforo está completo, nos perdemos parte de la actuación del grupo de Liverpool. Malditos organizadores sin corazón y sin policlines. Nos ponemos nerviosos. En Prozac comienzan las hostias. La amistad se rompe.



Por lo que pude ver del concierto al conseguir entrar, casi todo se centró en su primer trabajo
Cocodriles, un concierto de aprobado justo en el que no tocaron The Killing Moon. Tal vez sea un suspenso.



Antes nos perdíamos a las japonesas Nisennenmondai, a las que más ganas teníamos de ver. A las que si que vimos fue a Las Robertas. Un concierto desdibujado, con un sonido lamentable, y un público ajeno a todo. Sentado y desmotivado en su mayoría.

Lo único salvable el concierto que cerró la noche Caribou, proyecto del canadiense
Dan Snaith, curioso personaje, matemático y músico.



Cerraban la noche con un buen concierto. Su sonido, de discoteca marciana y banda sonora de cine erótico puso la primera buena sensación en el cuerpo. Down tempo, si es que eso significa lo que creo. Indie electrónico, para abarcar más. Los únicos que me motivaron. No habíamos ni empezado con la edición de este año y ya me sabía a poco. Sin ir más lejos, lo que más me logró atraer, quien más me entretuvo, fue esto:



JUEVES: El tiempo, la fantasía y el éxtasis.

En el metro de Barcelona comienza un baile sangriento entre el tiempo y el deseo. Nuestras intenciones de ver a Islet sufren cada vez más frente a los envites del filo del destino y de las varillas del reloj, es el tiempo quien estruja segundo a segundo en el metro a los muchos que pretendemos llegar al útero del festival, cómo espermatozoides atajando vía subterráneo y atrapados en las paredes uterinas. Fallido el plan de los seres colicolgantes, mala gestión del tiempo, y éste triunfante convirtiendo en estatua de arena y pasado el concierto ansiado. Primer momento de derrota asistencial por parte de prozac a uno de los tantos conciertos que nos perderemos en estas fechas. O eso pensábamos nosotros.


Cabalgando ya las praderas, huidizo el tiempo entre la costa y el recinto, brisas de entusiasmo. Emborrachada ya la lucidez y camino de embriagar hasta el cogote, atisbamos ese techo bombeado: escenario ATP. Finalmente Prozac desencaja el tiempo, su alegría es motor del mundo. Ver a
Islet es posible, por lo menos un par de canciones, menos tiempo nos dará el destino las próximas noches. Muchedumbre que se empuja, y no importa el público, no hay desparrame y codazos más llamativos que los del grupo británico. Imbuidos en locura, en placer por lo que hacen, la gamberrada como baile, la diversión como lectura, percusiones que desangran sintes y cuyos prolíficos engendros suenan a fiesta de nuevo punk, a mucho moderneo, a mucho alochol, a buenas ideas o diferentes, y a mucha fiesta.

Una pendiente cuesta abajo, suave como hierba húmeda, fresca y lentamente densa, profunda, con guitarras gimiendo. Comienzan los acordes de Moon Duo.



Ya los había visto en el On the Sea de Valencia (dicen que este año habrá segunda edición, esperemos que la organización esté un poco más lúcida). Esta vez vuelvo,
Moon duo lo merecen. Pero las medusas esta vez no abrazan, escupen voltios que se escapan en el aire sin lograr atrapar nuestros cometas. Y nos vamos de allí, hacia otro oceáno de lava fría, o templada, o yo que sé.

Perros de melodías blancas y azules. Barcos navegando en un espacio negro. Blank dogs pintando sonidos de los ochenta, el público acariciando esas pinceladas de pasado, pero sabiendo que apenas se nota el relieve en la pintura. Lánguido disfrute en la primera de las tardes. Los ochenta se alejaban poco a poco, antes incluso de que acabase el concierto. Logramos dilatarlo un poco más. El festival empieza.



Y entonces un azul éxtasis lo inunda todo. Desvarío, navegamos barcos en el cielo, la confusión explota, el vendaval se lo lleva todo. Mientras tanto batallas propias y ajenas, frente a miles de ojos.
Of Montreal, the Walkmen... todos demasiado pequeños para llamar la atención de un monstruo tambaleante y que comienza a esparcir su mente por un lienzo de multitud y confusión, de oscuridad y vatios, de estallido y guerra. Valencia se hace así. Voz de Dios. En el terremoto nuestras cabezas idean barbaries para nuestros cuerpos. Saboreamos el suelo. Saboreamos el cielo. Nos devoramos por dentro olvidando aquello. Lo ajeno. Lo real.



Súbitamente, como un jarro de agua helada, Nick Cave consigue hacernos volver. Es lo que tiene llevar bigote. No hay épica sin bigotes. No hay leyendas homéricas ajenas a ellos. Y esto es rock señores y señoras. Los sueños revientan contra el rock & roll sintetizado. Su banda Grinderman, da hostias. Hostias bien dadas. Si mi cabeza no hubiese sido en ese momento un enorme laboratorio de alquimia habría podido disfrutarlo más. Pero el cerebro, a esas alturas, había dejado paso al abrazo extasiado del todo, aquí, ahora y cómo sea. Mucha mierda. Suficiente para cometer errores, para no enterarme, para no darme cuenta de que
Nick Cave, no llevaba bigote.



Lo siguiente es cruzar puertas. La habitación que se abre frente a nosotros parece ávatar. Los colores laten y las luces silban. Grandes burbujas flotan sobre nosotros, manoplas gigantes se mueven al compas de duendes danzantes y de otras criaturas de psicodélicos gestos y formas curiosas. Y miles de personas gritan, los brazos son un mar picado, los pies látigos del baile, el éxtasis convierte a la masa en un organismo multicelular, desde el cielo una multitud que late y que gime, color. Caigo en la cuenta de que estoy en un concierto de Flaming Lips.



Y casi de imediato Factory Floor, una bomba de electrónica directa a la inconsciencia.



Casi apenas recuerdo nada. Un desembarco con bombas estallando por todos lados. Una estampida de dinosaurios drogados. Un crisol de hormigueos y espasmos. Me abandono. La noche tiene millones de colores. Y todos bailan.

VIERNES: Batallas, vencidos y Morfeo

Cuando me despierto sentado en la terraza de un bar, con un quinto en la mano, no recuerdo nada. Algún concierto. Algo de magia y mucho caos. Llevo puesta un camiseta extraña, en mi armario no hay prendas de este tipo. Mientras dormía se han reído de mi. Me han puesto una tarjeta en la boca y me han metido un puro en las gafas. Pido gracias a dios. Bebo de mi quinto. Fumo.

Siempre he creido que la segunda jornada de un festival siempre es la más dura. Y así sería. Los espíritus del sueño andaban cerca y el empeorado estado mental de nuestros cerebros no dejaba lugar al despiste. Pero entonces vas... y te despistas. Conseguimos ver a The monochrome Set en el escenario Ray Ban.Rock & roll, sonidos de siempre. Correcto sin más. Y siendo así el cansancio empieza a ganar terreno. Por las colinas bajan los vástagos del sueño y no hay manera de detenerlos. Pero hoy no voy a morir sentado. Esquivo los envites del almívar de Belle & Sebastian manteniéndome a distancia. Sus melodías bonitas, de granja rosa y vacas azul cielo me dan ganas de dejarme flequillo y abrazar peluches. El cansancio se hace grande. Huyo de allí.

Huímos hacia la victoria. Nuestra próxima parada,
Shellac. Steve Albini, Bob Weston y Todd Trainer ofrecen un descomunal concierto. Una auténtica ametralladora de batería, guitarra y bajo. Rock y hardcore. Han tocado muchos años en el Primavera. Que vuelvan siempre.



Pero Morfeo es malvado y sus hilos llegan muy lejos. Sin saberlo somos conducidos a su propio vientre, sus brazos nos empujan como a ganado dormido hasta sus fauces. He leído en alguna crónica que fue un concierto asombroso. Para nosotros acabar escuchando el lento latir de salmodias, el segundo día de festival, fue como abrazar a la muerte. Low dilataban nuestro cansancio con su sonido lento. Nuestros chamanes se rendían frente al sueño, nuestras fosas se veían colapsadas e inutilizadas, el frío ganaba terreno. Conseguimos huir sin casi apenas fuerzas. El miedo nubla nuestros sentidos y en la huída nuestra amistad se rompe, no hay comprensión, no hay coraje, no hermandad, sólo cobarde retirada. Unos por un sitio y otros por otro nos abandonamos a la suerte dividiendo nuestras opciones. En mi grupo el valor cae poco a poco. No hay refugio. Morfeo me abraza despacio. Sólo queda morir. Quince minutos de dulce inconsciencia. De descanso gélido. Incluso en las batallas de los Dioses, la muerte se considera un breve descanso antes de volver a hincar el cuchillo en un nuevo enemigo. Despierto de nuevo.

Tras la resurrección el terror me invade. Un frío de ultratumba cala mis huesos, me tambaleo por el recinto. Un mar de cabezas y brazos complica la recuperación. Finalmente algo me mueve hacia las trincheras del rock, último bastión a salvo de la destrucción interna y por el contrario un lugar entregado a la destrucción externa y colectiva: the Battles. Cómo si me hubiese esnifado cuatro litros de insulina los dolores desaparecen, todavía hay tiempo para más. Músicos convertidos en máquinas. Todo el mundo se queda con ganas de bailar Atlas. Es lo que tiene cagar un buen día un hit cómo ese. Por suerte en el Fib, hace ya algunos años, yo ya lo había bailado. No importa. Conciertazo. De los mejores de este año.



Sin darme cuenta, abatido a ratos y sin apenas fuerzas, herido y recuperado he superado la segunda noche de conciertos. Me marcho pero antes de irme recibo un mensaje. Es de un americano que conocí ayer. Dice algo de una camiseta. Entonces comienzo a recordar. Levemente. Miro las fotos de mi cámara y encuentro esto:



El recuerdo viene a mi como una patada. Es un americano que vive en Valencia desde hace unos meses. Ayer por la noche nos vimos, hablamos y nos cambiamos las camisetas. Cómo consecuencia, ahora somos "hermanos de camiseta". Pues nada. Tengo un nuevo amigo. Y me gusta mi camiseta. O no.


SÁBADO: Resurrección, conclusiones y fin.

Cuando llego al recinto tengo tiempo de sobra hasta que empiece
Soft Moon, o eso creo yo antes de saber que toca en el escenario Llevant. Cuando caigo en la cuenta de que ese es el escenario que está a tomar por culo, es cuando empiezo a pensar de nuevo en la organización del primavera sound de este año. No sé cuanta distancia había entre ese escenario y el resto pero puede que dos o tres kilómetros cómo poco.

Soft Moon. 17.30 de la tarde. Podría jugarme mis ojos con un orco a que el que los programó a estas horas no se ha parado ni tan siquiera a escuchar su disco The soft moon. Que fuese uno de los grupos que se incorporó al cartel tras pedirlo numeroso público en los foros del primavera no sirvió para que le concediesen un horario mejor, con un ambiente nocturno, y sin lugar a dudas mucho más propicio para su música. Si esto no es música para bailar bajo los efectos de algún que otro depresivo y alguna que otra anfetamina yo estoy loco, o me enferma la cordura, vayan ustedes a saber.

Para colmo, habiendo visto media hora tuve que irme. Soft moon era uno de los conciertos que no me quería perder por nada.. ni un solo minuto, sólo un grupo podía hacerme irme de allí antes de que acabase. La débil, un grupo de Madrid, amigos de Prozac, y uno de los mejores grupos españoles que conozco. Suena a amiguismo, pero pueden juzgar ustedes mismos escuchando su primera maqueta
Suicidio español, y su disco Lucha Perro. O asistiendo a uno de sus abrasivos conciertos. Así que allí me planté.



No fue su mejor concierto, tal vez un poco cohibidos por el contexto, pero da igual. Su música es personalidad pura y dura. Su rock psicodélico es de lo mejor que se puede ver en un escenario en lengua castellana. Su inteligencia es castiza, su cultura va ciega, su personalidad se come el escenario. Son grandes. Tocaron sobretodo temas de su disco. Algunos guiris pasaban y se quedaban. “This´s cool!!” Decían. “Pues claro guy. You don´t know well man”. Pensaba yo en ingles avanzado. Se abrazaron cuando terminaron, disfrutaron su momento. Y se fueron sin tocar “Madre”. Un hit de los pies a la cabeza. Porque no. Porque no hacía falta. Porque no les salía de los huevos. Porque son la Débil.

Luego algo de Za! En el Ray-Ban unplugged. Escenario pequeño. Sonido peleon. Y un conciertazo de arriba abajo. Diferente a lo que hacen estos catalanes en un escenario grande. Potentes cómo siempre. Descarrilando el sonido. Ruideando la música. Bizarreando el rock. El sol se comenzaba a ir y en la cabeza vahídos y lento trascurrir. Y conciertazo a unos metros de los músicos. Hostias como panes.

Einstürzende Neubauten mantuvieron el clima de desastre mental. Jugando con sus cacharros el descarrilamiento se mostraba hermoso. Ruido de metales, música industrial cabalgando con caballos de hojalata hacia un muro de distorsión.
The garden avisaba del hundimiento de un trasatlántico arrugándose por la presión de un océano de máquinas y hierros. Nuestro barco se hundía como se hunden los grandes. Tornillos, sierras, tuercas latiendo y crujiendo en el recinto del Fórum.



Entonces llega ella. En las críticas y crónicas de todos los medios se le cubrirá de alabanzas que elogiarán su trayectoria, su progreso, su música y sus directos. En todos menos en Prozac. Pj Harvey aparece vestida de blanco, rodeada por miles de personas, y cierto es que tiene cierta aura, pero el concierto se nos hace pesado, aburrido. Me casaría con ella, parece un ángel. Pero ese no es el tema. Hoy noto que su influjo es débil, su concierto suave, insuficiente para un tercer día de festival y para un público que hubiese preferido canciones más contundentes.

Y al parpadear caigo. Rondan las últimas fuerzas mi cerebro. Necesito rock. Davila 666.



Llegamos e inmediatamente desaparece el dolor. Bailamos como posesos Parece que estemos en el Funtastic destruyendo nuestros gemelos a base de rock & roll, garaje y todas esas cosas grasientas que tanto nos gustan. Diversión. Alegría Que bien un poco de rock garaje para espolsarnos el modernor primaveral. Hemos recuperado el mojo
/möllo/. Aunque no tardaremos mucho en perderlo de nuevo.

Y de nuevo el vicio. Comienza el organismo a expandirse. Es poca la sustancia, pero suficiente el viaje. Prince Rama hipnotizan a la audiencia. Con un sonido tribal, como de eterno sueño opiácido, cómo elevándose por todos los pueblos del mundo, por los océanos. La percusión parece mal tocada, pero no: es la hostia. No conozco a nadie que toque la batería así. Raro de cojones. Primitivo y moderno. La voz de
Taraka Larson hace el resto. Parecemos heroinómanos disfrutando de un viaje a ningún sitio, o a todos ellos.



De nuevo los horarios juegan en contra. Comienza Jon Spencer Blues Explosion en el ATP. Vamos hacia allí. Y entonces otra vez rock. Del bueno no, del mejor. Y a pesar de que mi mente sigue un poco ahí pero donde, viajando con la música de Prince Rama, el señor Jon se marca un conciertazo y despotrica, se luce. Grande en clásicos cómo She Said y en Bellbottoms. Inmenso en casi la totalidad del concierto. Abundante gente se acerco para vivirlo. Parece mentira Jon, han pasado años desde tú actuación en el FRA. Yo he cambiado mucho. Tú sigues siendo grande.



Y continúa este debacle de máscaras y disfraces. Por ver algo vamos a ver a Animal Collective. Dista mucho el grupo de sus primeros álbumes, Sung Tones y Feels por ejemplo, o de cuando los vimos algunos hace tiempo en el Fib del 2007. Interesante a ratos y muy experimental en su mayor parte. Un concierto de esos en los que te acabas enfangando en una música que parece demasiado barroca para el disfrute. Si Tarántulas Pentium hubiese escrito esta crónica hubiese sido más incisivo y ofensivo que yo. De hecho me ha pedido que os transmita su odio por los actuales
Animal Collective. Tranquilo Tarántulas. Hecho está.

Después sólo queda bailar cómo todos los años con
dj coco, sin opciones de acercarnos a DJ Shadow, una pena. Y tras una hora de bailes y desastres salimos del recinto. Mr. Perfumme camina en dirección contraria al tumulto que sale hacia la calle. Parece un demente. Sus pantalones cortados a tiras en algún momento de absurdo desmadre, los brazos por dentro de la camiseta intentando evitar el frío, vomitado día tras día, nunca lavado, siempre ciego. Conseguimos que, algo desorientado, nos siga a un bar. Tremendo final. Terrorífica imagen.

Sigilo Nipples

miércoles, 8 de diciembre de 2010

VIERNES 10 DE DICIEMBRE PRESENTACIÓN DEL FANZINE TIGRE ENORME



El frío ha llegado y de nuevo, como cada año, las mantas reclaman su papel en nuestras historias de empalagoso amor o desanimada soledad, y sin duda las películas y los vinilos parecen la mejor compañía para estas tardes y noches de reclusión y reflexiones de tazas calientes. Pero no. Por suerte para nosotros somos jóvenes e insensatos y disponemos de un organismo preparado para hacer frente a esta errática y espídica existencia, paradojas aparte. En estas ocasiones de apatía de calcetín usado y estufas lánguidas, desde este engreído blog les proponemos prozac, arte y rock para el fin de semana.

Este viernes 10 de diciembre, a las 21 horas en La Residencia, se llevará a cabo la segunda presentación del fanzine Tigre Enorme. Un fanzine, cómo dicen sus creadores, “no equilátero y casi rectangular, de ilustración y visualismos varios”, en el que participan en su primer número:

Adriana ciudad, Ana Cibeira, Andrea Canepa, Azucena González, Arnau Sala, Clara-Iris Ramos, Dani Sanchis, diógenes, Don Rogelio, el bluo, HAZ, Irma Marco, Isabel Gil Sánchez, Laura Gómez Darijo, Lucía Coco Pino, Luis Demano, Marta Antelo, Martín Aramburú, Martín López, playanueva, po poy, Rampova Cabaret, Rey Mate y V. Fructuoso's Phatastykon Satana.

Para esta segunda presentación se contará además con los conciertos de Caballo Trípode, con miembros de Le Jonathan Reilly y Estrategia lo capto, de los mejores grupos que han habido en Valencia en los últimos tiempos. Caballo trípode escupen con mucha clase punk, rock, pop y psicodelia, todo tan bien mezclado que no sabes exactamente lo que escuchas. Todo con unos granos de surf vaquero y unos puñados de sonido de celuloide con acento británico. Tres tíos tocando con mucha elegancia en un establo polvoriento y lleno de alpiste. Cómo alguien ha dicho de ellos “équidos potrosos e infalibles miscelaneadores de lo melodioso y lo guarrón” . Vienen de una gira por España y Portugal. Han editado un disco Horror Vacui: un disco cojonudo (hoy la metáfora deja paso al tortazo semántico), en definitiva molan, y punto.

Junto a ellos Ansaldo Tropical. No los conozco mucho. Tocaron en el Kabila Alternativa 2010 y lamentablemente no pudimos pasarnos por allí. Según palabras de los organizadores son "unos rugidores especializados en sonorismo rápido y tropicalismo chismoso". Yo no puedo añadir nada mejor. Creo que tienen algo que ver con Los plátanos y con Negro, cosa que no puedo asegurar porque esta semana no dispongo de tiempo para más, pero si es así me juego un brazo a que el concierto merece la pena. Pues eso. Cómo os he dicho hoy la apatía y el excesivo trabajo lo acaricia todo con sus pérfidas manos.

Y otro directo más para acabar la noche. No sé que es lo que nos traerá Atomizador pero por lo que he podido oír en su blog va a ser tremendamente curioso, divertido o inspirador. Me encantan sus canciones con ukeleles y esas voces a lo Animal Collective, y me encanta que edite en cassette. No sé mucho más de el. Antes tocaba en Campamento ñec ñec, Ensaladilla rusa, A room with a view. Responsable también de fanzines como El haz. En su blogspot podéis sumergiros en el mundo musical y artístico de este perro afeitado que viene desde Madrid.

Cómo veis hoy no os descubrimos nada. Todo lo dicho aquí son cosas que podéis saber dando una vuelta por el blog de Tigre Enorme o mirando el evento creado para tal motivo en el facebook, esa terrorífica red social que nos tiene a todos con la vista y los huevos pegados a la pantalla del ordenador. Pero antes que informar nuestro objetivo es el de daros una palmada en el cogote imaginario del olvido y la desidia juvenil y recordaros que la verdad no está ahí fuera, pero también que debe ser lo único que no lo esté. Así que si buscáis arte, rock o cualquier otra cosa que no sea la verdad, ya sabéis donde acudir el viernes.

Sigilo Nipples

miércoles, 20 de octubre de 2010

Crónica del Funtastic Drácula Carnival: El mejor festival de España


La sala Ku Disco de Benidorm

Voy a empezar alardeando de mi verdad. De subjetivismo extremo vamos, pero no por ello exento de razón. El Funtastic Drácula Carnival es el mejor festival de España ¿Motivos? Vamos a ver porque esta es una de esas crónicas que debido a lo extremo y vertiginoso de la experiencia resulta difícil explicar.

En primer lugar aclarar que no hablo sólo de la música. Considero que en festivales como el Primavera Sound, por ejemplo, hay mucha más variedad musical. Sin embargo en el Funtastic Drácula Carnival más o menos todo queda dentro de la familia waterniana del garaje, el punk, el rock y el surf, con sus matices claro está. Entonces no hablo sólo de la música. Hablo de algo más. Me refiero a que es el mejor Festival. Juzguemos entonces lo que digo a partir del significado de esta palabra. Festival proviene del adjetivo festivo, que según la RAE en una de sus acepciones significa "Regocijo dispuesto para que el pueblo se recree". Vale. Pues me ratifico. El Funtastic es el mejor festival de España. Y ahora voy al tajo y os explico por qué.

Lo primero es que se celebra en Benidorm. Y nos guste o no Benidorm es el sitio más bizarro, divertido, y cogido por los pelos que hay en todas las costas de nuestro país. La ciudad de Benidorm es un infierno y un paraíso, y esa dualidad la hace única. Símbolo de la especulación, ese otro festival, el del ladrillo, en el que se emborrachan de poder los políticos más grotescos. Un lugar proyectado hacia el mundo, potenciando el turismo masivo de mujeres y hombres gamboides y con más pasta que el señor Buitoni. Esto, que hace que sea un lugar bastante peligroso o desagradable para vivir allí todo el año hace de él un lugar extremadamente divertido para caer por allí con el maletín lleno hasta los topes y la cordura escondida en el maletero del coche. Nuestrlo Las Vegas particular, vaya. Vean sino uno de los espectáculos de Sticky Vicky (Vicky Pegajosa), la famosa mujer de 65 años que demuestra cada noche en Benidorm, desde hace años, las propiedades mágicas de una vagina, o contemplen sus múltiples maravillas en Benidorm: sinfonía de una ciudad del artista conceptual valenciano Rocco.


Atendiendo al apartado musical, gracias a este festival hemos podido ver a grupos que rara vez tocan en otros festivales que se celebran aquí. No entiendo como no habíamos tenido ocasión de ver antes a Man or Astroman? que se montaron un concierto de cojones. O a Trashmen a los que trajo la organización del Funtastic Drácula Carnival hace unos años. Además no te arriesgas cuando compras la entrada. Grupos y más grupos para bailar rock sin complejos.


Man or Astroman y las bailarinas del festival

Siguiendo con los motivos de mi radical opinión el ambiente es increíble. 800 personas, ni una más ni una menos, para que la cosa quede en familia. Gente con ganas de bailar, gente con ganas de fiesta. Gente en definitiva que sólo quiere disfrutar de la música y del rock de una manera diferente a cómo se disfruta en macrofestivales.

Todo eso por no hablar de las fiestas gratis que ofrece el festival, con sesiones y conciertos de rock en primera línea de playa, para amenizar esas noches que se alargan y clarean hasta convertirse en días que languidecen y oscurecen, y que se convierten de nuevo en noches que enferman y se excitan hasta transformarse por última vez, y en un bucle de mutaciones día-noche, con una frialdad sin complejos, en un puente de octubre sin dormir. Y eso se agradece. Porque si no ¿dónde demonios nos metíamos los zombies del rock?

Todo esto sumado a los precios de las consumiciones a un precio razonable, algo poco común hoy en día. Y a los seguridades del recinto, que en las pocas ocasiones que pudieron demostrar sobre mi cuerpo sus horas de gimnasio optaron por volcar mi botella de whisky en un vaso de plástico y ofrecérmelo con amables palabras y consejos para un futuro a corto plazo y el buen transcurrir del festival en general y del mío propio. Esa gente se merece el cielo. Nunca antes había aprendido tanto del seguridad de una discoteca. La cosa marchaba bien.

Pero esperen. Continúo. Chicas que bailan con poca ropa con muchos de los grupos que tocan. ¡Toma motivo! No sé a vosotros pero a mí eso me encanta. Y no sólo porque sean chicas, que también, sino porque son ¡chicas bailando! Y además muy bien. Chapó. La organización y todo su séquito de colaboradores, que todos los años rompen la fría barrera entre organización y público para convertirse en uno más y disfrutar con la gente de la fiesta, también hacen de este festival algo especial.

Y por último. En plena gota fría. El clima. En Benidorm siempre hace sol. Siempre. Y eso se agradece cuando tus ojos han engullido horas de oscuridad y rock en una discoteca.

Y qué se yo. Podría seguir dando motivos. Pero me parece que han captado ya la filosofía del festival. Festival que por otro lado ya no podremos disfrutar, ya que la de este año era la última edición. Esperemos que los organizadores preparen algo nuevo para el año que viene. Mientras tanto este último Funtastic va a tardar en borrarse de la retina del recuerdo de muchos de los que estuvimos allí. Y ahora os explico el por qué musical del asunto.

Sábado 9 Octubre

The kings of Makaha. Unos desconocidos para el que aquí escribe. Pero es lo bueno que tiene este festival. Lo mejor del rock y el garaje internacional estaba en la discoteca Ku Disco de Benidorm. Empezaba la sesión de bailes y la locura se mascaba en el ambiente.

The imperial surfers. Más de lo mismo. Rock & roll del bueno. Uniformados y eficaces. Rock & roll de fiesta de fin de curso, música de descapotable y playa. Y nuestros gemelos empezaban a resentirse ya de tanto swing.


The imperial surfers

Lord Rochester. Rock & Roll primitivo. Algunos dicen que recogiendo el espíritu de Bob Diddley. Creo que la comparación se les queda grande. Aún así nada que objetar. Buen concierto, chaquetas elegantes y el legendario Russ Wilkins a la guitarra y a la voz para recordarnos que en Escocia también se baila rock and roll.

Minnesota Voodoo Man. Los japoneses formados en Tachikawa, cerca de Fussa ( la capital del garage de Japón) rockearon como malditos. Con su cara de estar flipando y descojonados todo el rato. Rabiosos, rockeros, locos a ratos, con energía siempre, y subida de uno de ellos al trust de las luces incluida, boca abajo y con la guitarra. Lo había visto en algún vídeo y no se iban a ir sin enseñárnoslo. Gran concierto. Y se quedaron todo el fin de semana. Integrados completamente en el festival, hablando con la gente, divirtiéndose como se divierten los japoneses en Benidorm.


Minnesota Voodoo Men

Mr. Quintron and Miss Pussycat. Otro de los triunfadores. Un loco del rock. Es profesor de ciencia en un instituto de Nueva Orleans. En esa ciudad conoció a su mujer Panacea Theriac, alias Miss Pussycat, en el bar que ésta regentaba. Se enamoraron perdidamente, tanto que ella cerró su local y se fue de gira con él, hicieron una parada en Las Vegas y se casaron. Así fusionaron su show. Y después del concierto que se marcó el profesor Quintron entiendo porque se enamoraron. Su concierto fue la hostia. Su cuerpo estaba poseído por su propio boogie. El rock le caía en forma de sudor. Espectacular dando brincos en su banqueta y aporreando su hammond. Increíble con su Drum Buddy (cacharro de invención propia al que os recomiendo que echéis un vistazo. También podéis leer un interesante artículo sobre él de Tarántulas Pentium en http://prozacparaelpopespanol.blogspot.com/2010/10/mr-quintron-miss-pussycat.html) echando humo y generando sonidos electrónicos, y cantando un rock&roll propio de un tubo de ensayo de un científico loco de dibujos animados. Y es que eso es lo que es. Y Pussycat le seguía el ritmo. Con sus bailes, sus marionetas, sus maracas y un dulce encanto de doncella del garaje punk electrónico con mucho boogie. Si te encuentras con Mr. Quintron un día en la calle, al salir de una discoteca, dale un casio y llévatelo a casa. Te aseguro que los afters serían mucho mejores con Quintron y su esposa amenizando las jornadas.


Para que se hagan una idea:


Mr. Quintron and Miss Pussy Cat

Man or astro-man?


Man or Astroman

Y por fin, ellos. Los extraterrestres del surf. Brutales. El mejor concierto del festival sin lugar a dudas. Potencia. Energía que salía de la discoteca Ku Disco como megatones de furia eléctrica. Naves espaciales con el surf sonando por sus equipos de sonido a toda hostia. Cósmicamente apabullantes. El concierto era una contundente ametralladora de guitarras. La música convertida en líquido y en sólido, en grumos explosivos. Candela. Boom. Catacracks. Meteoritos y olas de 500 pies de altura. Chirridos. Rayos. Astronautas. Surf de alta escuela. Rock apoteósico. Ver a Brian Causey tocar la guitarra es un lujazo. Y el bajista Robert del Bueno tocando tiene un rollo que no se lo cree. Sexiestrambótico. Esquizoalucinante. Desproporcionados. Colgando teclados de computadora a su cuerpo, experimentando con sonidos de surf terrorífico y maniobrando tsunamis de reverb estos alienígenas nos dejaron alucinados. Este año he visto conciertos increíbles. Y este ha sido uno de ellos. A pocos metros del escenario. Y con las 800 personas del festival flipando y bailando como locos. O por lo menos esa fue mi impresión. Que vuelvan ya.

Aquí os dejo un vídeo



Directo de Man or Astroman

Domingo 10 Octubre

Los explosivos. Uno de los mejores grupos mexicanos de garaje rock. Rock & roll de pantalón de pitillo y chupas de cuero para comenzar a entrenar las caderas en una nueva jornada de conciertos. No eran cabezas de cartel pero el concierto provocó a ratos cierta locura en los asistentes. Es lo que tiene el garaje bien hecho.

Los peyotes. Gran concierto. Garaje rock a destajo desde Sudamérica. Buen show. Los instintos trogloditas del público comenzaban a dejarse ver. Sobre el escenario tremolo y vibrato percutiendo los cerebros de los que andábamos por allí.

Davila 666. Sinceramente no los recuerdo bien. Aunque sé que baile, que miré bailar a las chicas, que busqué mi petaca, que coreé sin conocerla alguna canción. Qué se yo. Aquello ya era una bacanal de rock & roll y mis piernas estaban poseídas por algún tipo de cabra montesa bastante pasadita. Por todo ello otro buen concierto a las espaldas.

Wau y los arrrghs!!! No sé cuantas veces los he visto este año. Pero sus conciertos siempre están a la altura de cualquier evento. Lo he dicho muchas veces. Uno de los mejores grupos españoles. Con Juanito Wau a la cabeza esgrimiendo ese registro vocal único que parece una grasienta rueda de moto derrapando sobre un gato. Grandes como casi siempre.


Los saicos. Joder. Que entrañables. Me pasé todo el concierto con ganas de abrazarles. Se equivocaban. Entre canción y canción te daba tiempo a morirte, renacer, crecer hasta cumplir 18 años otra vez, comprarte la entrada del Funtastic, entrar en la discoteca Ku Disco de Benidorm y ver la siguiente canción de su show. Sus voces se ahogaban en ocasiones, eso cuando no se equivocaban y se quedaban mirándose los unos a otros como tiernos abuelitos desorientados. Y aún así geniales. Para llevar más de cuarenta años sin tocar me sorprendieron. La verdad es que me lo esperaba peor. Y no es que el concierto fuera gran cosa. Pero yo disfruté como un oso haciendo el amor con una sirena de miel. Momento increíblemente tierno cuando tocaron “Ana”. Repitieron “Demolición” a petición del público. La hicieron más corta porque como dijo Erwin Flores, cantante, si seguían tocando tendríamos que sacarles del escenario en camilla. No importa. Eran Los Saicos. Descansen y gracias.


Los Saicos

Rolando Bruno y su orquesta midi. Siento deciros que a estos me los perdí. Supongo que mi cuerpo había empezado a fundirse con la pasta líquida que comenzaba a ser mi cerebro. Mis piernas ardían como Pompeya después de tanto baile y desparrame y supongo, que en ese momento, un instinto de supervivencia me hizo reservar parte de mis fuerzas en algún rincón de la discoteca. De todas formas por los comentarios que llegaron a mis oídos tuvo que ser un buen concierto. Salsa-merengue-rock, o algo así. Todo con el característico sonido de la tecnología midi. La próxima vez no se me escapa.

Y esto fue todo. No me pude quedar a la fiesta de clausura. Tal vez un símbolo, o eso quiero creer yo, de que esto no ha terminado, de que el Funtastic Drácula Carnival no ha dicho su última palabra. Y eso espero. Porque como os he repetido constantemente. Este es el mejor festival de España.

Sigilo Nipples

lunes, 18 de octubre de 2010

Peter Hook: Joy Division 30 años después




El pasado 8 de octubre Peter Hook se presentaba en Valencia, en la sala Mirror, después de haber pasado por el FIB de este año para rendir su particular "homenaje" a Joy Division, centrado en el disco Unknow Pleasures del grupo de Manchester.


El concierto, programado a las 23.30 comenzó con 10 minutos de antelación, suficiente en mi opinión para reclamar la devolución del dinero de la entrada, teniendo en cuenta además que el concierto duraría tan sólo unos 50 minutos. Haciendo cálculos digamos que nos robaron aproximadamente 5 de los 25 euros que valía la entrada. Y eso por no hablar de los que llegaran con 10 minutos de retraso y que se perderían practicamente medio concierto.

Pasando directamente a lo que allí vimos cabe comentar varias cosas. Evidentemente y como muchos pensamos, más que un homenaje esta es una forma de sacar dinero en tiempos en los que la creatividad de la figura central del espectáculo dista mucho de lo que hiciera hace 30 años con Joy division. En mi opinión, además, es también una forma de dar a conocer a su nueva banda pensando en cuando acabe esta gira de homenaje, aprovechando la ocasion para tocar unos cuantos temas de esta, mucho más metaleros y anodinos de lo que cabía esperar de Peter Hook después de haber pasado por bandas como Joy division y New Order.


Por otro lado salir a tocar con una camiseta del Valencia CF, que quieres que te diga. Sé que algún amigo mío tarantuliano defendería esta actitud y filosofía de rock and gol a capa y espada pero sinceramente, y en mi opinión, ver a Peter Hook enfundado en esa camiseta, con todo lo que el Valencia representa, con Bancaja avalándolo tras años de una gestión lamentable y reflejo de la especulación inmobiliaria que durante años ha ejecutado el gobierno valenciano, no tiene perdón de Dios. Y más teniendo en cuenta su actitud a lo largo del concierto, mucho más postural y exagerada de lo necesario y más de vieja gloria que espolea a jóvenes que sólo necesitan una mueca de rock de estadio para ponerse a dar brincos como posesos. A ratos parecía que un Hooligan borracho que había venido a ver al Manchester se había subido al escenario. Triste homenaje si nos centramos en esta extraña imagen.





Y por último. La ausencia de Ian Curtis en el escenario,y la presencia por contra de un Peter Hook con claras limitaciones vocales y cuya manera de cantar dista mucho del lirísmo poético y oscuro que tanto sobrecogió al público de Joy división en los años 70 y que tanto nos ha emocionado a tantos otros desde entonces hacía casi imposible esperar gran cosa del evento recaudatorio.

Teniendo esto en cuenta, y habiéndome preparado para no echar de menos la figura espasmódica y sombría de Ian Curtis, asistí a ver que nos había preparado Peter Hook con la tonta devoción del que ama las canciones de Joy Divison y toda esa aura mística y trágica que rodeó al grupo y a su cantante durante sus años de vida.


El concierto, con un buen sonido, fluctuó entre las versiones normalitas, las versiones de las canciones que todo el mundo conoce aunque no conozca a Joy Division, y los temas de la banda de Peter Hook, Freebass, otro acto de humildad de un bajista crecidito y formada por músicos de confianza con los que lleva tocando veinte años, canciones que sólo servirían para compararlas a las del Unknow Pleasures y agradecer a Fortuna que en cierta ocasion hubiese decidido juntar a Ian Curtis, Bernard Sumner, Stephe Morris y al que en este día nos recordaba esa época, para ofrecernos música de verdad, de esa que te congela el corazón, y no de la que practica hoy en día el mismo Peter Hook.


De todas formas, y como he dicho, yo iba vendido, es lo que tiene adorar algo sin cordura, ofrecerse al gozo sin acritud, o aprovechar
la ocasion para creer como un demente que eso es lo más cerca que vas a estar nunca de una banda que ya no disfrutarás nunca en directo. Y es que así difruté yo el concierto, sobre todo en alguno de sus hits como Transmision, She´s lost control o la gran Love will tear us apart, a pesar de que en esas se echaba más de menos si cabe a Ian Curtis (también se le echaba de menos en canciones más densas y de candencias lentas como New Dawn Fades o Shadowplay).




Pero como digo, yo ya había hecho un despreciable pacto con mi parte más devota del conformismo, y así lo disruté, quedándome en el mismo sitio, sólo quedándonos a pasar el rato, tocando desde la distancia aquellas partículas que mínimamente me hacían trasladarme al mundo desesperado de fábricas y camas vacías de Joy divison, cada vez más alejado y más sumergido en las líneas de bajo tenebristas y demoledoras que creó Peter Hook en los años 70 y que esta vez se encargaba de tocar su hijo.

Aquí hago otro breve apunte crítico. Dice Peter Hook que no puede cantar y tocar el bajo a la vez. Sinceramente y después de cuarenta años que diga eso me parece una broma muy culta o por lo menos que yo no entiendo.En definitiva parece que quería estar más libre para mirar al público desafiante, acercarse a los monitores a que le tiraran fotos, o levantar el brazo como si William Wallace se hubiese apoderado de él y celebrase un gol de Ronney en la final de la Europe League.




Pero mientras él ejercía de frontman feliz en medio de un mar de melodías tristes, mientras felicitaba a su hijo con ternura, y mientras le miraba a los ojos y pensaba en lo que esos ojos habían visto y vivido, yo seguía agarrándome a las guitarras chirriantes y ensoñadoras que en su día compuso Bernard Sumner,me aferraba a las enormes baterías (la sonorización de ésta en algunas canciones me tranportó a una órbita diferente) y que en su día inventó Stephen Morris, igual de epilépitcas y enfermas que el Ian Curtis que todos conocemos por vídeos y documentales.Y como digo el resto daba igual, porque cuando la rutina aprieta y las ambiciones estan por los suelos Joy Division vuelven a sobrecogernos con sus canciones, aunque no estuviesen allí, y si esta vez sólo estaba Peter Hook para cantarlas, pues bueno, me conformo. Y porque yo también siento la cama fría, porque también he sentido la pérdida del respeto mutuo, por todo eso que cantó Ian y que junto con otros tres tíos nos lo dijo de una forma sobrecogedora y distinta a la que muchos han intentado imitar desde entonces y que nunca ha llegado a la altura de lo que el cuarteto de Manchester hizo hace tiempo, por eso, y porque el amor nos destrozará otra vez, disfruté.

Sigilo Nipples
Fotos: Neus Olmos

martes, 21 de septiembre de 2010

El arte de no ser buen artista: Florence Foster Jenkins y The Shaggs

Vale. La música es arte. Eso dicen algunos. Yo la verdad es que no lo tengo muy claro. Luego dicen que industria. Claro. No te jode. A ver que cojones no es industria hoy en día. Hasta el sexo tiene su industria, que coño, hasta el amor. Hay empresas que se dedican a eso, bastardos, y yo que creía en los cuentos de hadas, en pasear de la mano y en comer panochas mirando el mar. En fin, que resulta que no lo sé. Lo del arte digo. Porque realmente es un término muy complejo, y hay mucha música que no es arte, eso seguro. Entonces entran los gustos. Que para gustos granos, que decía mi abuelo. Porque unos se fijan en que hagas slap, o en los redobles. Pero entonces llegan los punkis, allá por los 70 y dicen: "eh! esperad, porque yo tengo un par de cosas que decir y las voy a decir a grito pelao, y con baterías de "tutupá tutupá", y con bajos que huyen de las octavas y con tachuelas". Y entonces la gente dice: "ey! pero si el ruido también puede ser música!" Pues claro idiota. Lo que pasa es que tu no tienes dos dedos de frente y te crees que el arte solo se hace dentro de museos palurdo. Bueno, eso es lo que le diría alguien como yo. Pero total que el ruido es arte (a colación de esto bien podíamos ponernos a hablar del ruidismo y otros tantos estilos experimentales, pero hoy no). Y entonces yo me planteo un hecho, si la música puede estar mal tocada entonces también es importante que seas molón o que no lo seas, más allá de que seas buen músico o no, no sé si me entienden. Quiero decir, Jonhy Deep mola, tiene rollito, viste curioso, mal pero bien, como gusta a las chicas, es guapo, y combina muy bien ese cine independiente que le da el prestigio de la crítica con esos otros papeles más frívolos de piratas que le proporcionan una buena cantidad de pasta. Y a lo mejor si tuviese pinta de rompetechos no dirían que es tan buen actor. Que yo no lo sé. A mi Jonhy Deep me gusta. Me parece muy guapo. Actor quiero decir. Total, que al final, ¿qué más me da tocar bien o no, o que ese grupo toque de la hostia, si luego los miras en un escenario y parecen patos sin cabeza o farolas con instrumentos? ¿Es eso no? Bueno, da igual, pero que pensando yo en estas cuestiones me vienen a la cabeza dos historias que hablan un poco de eso (o no). Son dos historias bastante diferentes de cómo triunfar sin tener ni idea de música. Básicamente con fe en lo que haces, o con un padre enloquecido por las visiones de su abuela. Suena raro, pero allá vamos:

FLORENCE FOSTER JENKINS fue una mujer apasionante. De esas de las que si te enamoras o estás perdido o estás perdiendo el tiempo, porque esta estadounidense sólo tuvo un amor. La música. Desde su niñez recibió clases de canto y soñó con triunfar como cantante de ópera. Desde muy pronto quiso viajar al extranjero y seguir con sus estudios en la Europa bohemia que por aquel entonces pintaban Renoir o Van Gogh en sus cuadros. Pero su padre se negó. Parece que el buen hombre ya tenía claro la poca habilidad musical de su hija. Jenkins de todas formas consiguió alejarse del núcleo familiar, que intentó disuadir a su hija, pero logró viajar hasta Filadelfia donde prosiguió sus estudios y comenzó a dar clases de piano. Cuando su padre murió y gracias a la fortuna que heredó de él pudo continuar sus estudios y fundó y financió the Verdi Club. Poco después, incluyéndose a ella misma en las funciones del club, comenzó a dar sus primeros recitales allá por 1912.

Era una mujer increíble, con una total falta del ritmo, con una carencia vocal absoluta. En las notas más altas parecía que en su garganta estuviesen luchando a muerte y con cuchillos una gallina y un gato, como un tren de mercancías frenando en el fin del mundo. Esperpento puro. Escuchen y opinen.



La gente claro está, se reía. Pero lejos de entristecerse, y ahí reside la maravillosa personalidad de esta mujer, ella se defendía diciendo que las risas eran fruto de unos cuantos envidiosos. Incluso comparaba su voz a las de prestigiosas sopranos como Frieda Hempel y Luisa Tetrazzini. Resulta difícil pensar que siguió creyendo en esto cuando en los recitales que siguieron continuaron las risas, e incluso su pianista, que debía hacer variaciones en las partituras para seguir las raras jams operísticas de la señora Jenkins, ponía caras por detrás de esta para potenciar el carácter cómico de los espectáculos. De todas formas el público siempre la ovacionaba. Al fin y al cabo era como haber asistido a un espectáculo de Leo Bassi. Incluso cuando cantaba clavelitos de Joaquin Valverde, su canción preferida, ella misma repartía flores al público uno a uno. Cuando le pedían un bis y no tenía más repertorio. Las recogía y volvía a repetir el numerito. No me digan que no es alucinante. En una ocasión un taxi la atropelló. Lejos de demandar al taxista y al descubrir en el trágico suceso que podía hacer una tonalidad más alta en Fa, le envió al taxista una caja de habanos en agradecimiento. No sé ustedes pero yo estoy haciendo reverencias.

Me sorprende esta historia. Y me fascina. Las entradas siempre se agotaban. Se vendían en reventa por un precio tres veces superior al inicial. Dejó de dar recitales. Decidió dar, a petición popular, un último recital. Después de un tiempo murió. Algunos dicen que porque nunca pudo superar las feroces opiniones de los críticos musicales. Yo pienso que no. Porque como ella decía. "Podrán decir que no sé cantar. Pero nunca podrán decir que no canté". Ole tus huevos Jenkins.



Hablar THE SHAGGS es hablar sobre la historia de su padre, Austin Wiggins, y de una premonición. Según cuenta la leyenda su abuela, en un grave estado febril y a punto de morir, predijo que Austin se casaría con una rubia, así ocurrió, que tendría dos nietos a las que no conocería nunca, tal fue su desgracia, y que sus hijos formarían una banda famosa. Esto estaba por ver.

Dispuesto a cumplir la profecía como la cumplen los vaqueros, los borrachos y los porteros de discoteca, es decir, por las buenas o por las malas, pagó unas clases a distancia de música a sus hijas mayores y les pidió que sacarán unas canciones porque iban a grabar un disco. Eso es rock. Eso morro. Eso la locura que en tantas ocasiones le falta a la música.

Cuando llegaron al estudio y tras escuchar el ingeniero de grabación lo que habían preparado las inocentes Dorothy, Betty y Helen, este les sugirió que tal vez deberían ensayar más. El padre, Austin contestó con una fe vehemente en la creación por ciencia infusa de sus hijas y contestó con su célebre frase: “No, las quiero ahora que están calientes”. Al técnico de sonido no le quedó otra que grabar atónito todo el disco, que se llamaría Philosophy of the World. No pudo comprender su preparada cabecita de ingeniero la vanguardia de su música, no logró entender la lógica interna de las composiciones (si la existe), los acordes cortados con cuchillo como por capricho, las voces desafinadas, los ritmos absurdos y descuadrados, o las baterías ajenas a la existencia de otros músicos e imbuida por quién sabe que tipo de conciencia de la simetría o el orden. Aquí tienen!



Un tipo que estaba en el estudio, Charlie Dreyer, se ofreció a distribuir el disco en su sello, Third World. Después de pagar Austin por adelantado y asegurarse mil copias del disco sólo recibió 100 y nunca más supo del distribuidor. Obcecado todavía en ver a sus hijas triunfar envió el disco a varias estaciones radiofónicas. Luego The Shaggs, convertidas en cuarteto tras el ingreso de Rachel, la hermana menor, en el bajo, halló un local donde tocar todos los sábados por la noche, pero el fallecimiento de su mentor, en 1975, significó el fin del grupo.

La historia no habría ido a más si cierto tiempo después gente como Frank Zappa o Kurk Cobain no hubiesen citado a este extraño grupo de Fremont, New Hampshire, y su disco, como uno de los mejores de la historia. El primero llegó a decir que eran mejores que los Beatles.

Philosophy of the World fue más un reto que un simple disco. Y sin saberlo, The Shaggs crearon un terreno estético y ético del que son únicas habitantes. Maldita sea Austin, al final tu abuela tenía razón, al final lo lograron.




Tanto Jenkins en el mundo de la ópera como Austin y sus hijas en el mundo del rock-pop (o vayan ustedes a saber que coño de música es esa) consiguieron el éxito, si bien The shaggs han tenido más notoriedad años después de la disolución del grupo. No sabían cantar, ni tocar un instrumento (al menos no como en principio se debería). Pero que se jodan los robots de conservatorio y los puretas de la cultura. Personalmente cuando he escuchado el disco de Jenkins no he podido parar de reir. Y cuando he escuchado el de The shaggs me he reído y me he quedado como idiota. Me parece justo. El rock también trata de eso.

Sigilo Nipples